Carta de los Reyes Magos a los padres y madres

Reyes Fano

Queridos Padres y Madres:

Hemos recibido miles de cartas de vuestros hijos e hijas pidiéndonos todo tipo de juguetes. ¿No estáis atiborrando a los niños de muchas cosas, de regalos que probablemente dejarán abandonados, en cuanto pase la novedad del primer momento?. Permitidnos que os sugiramos los regalos que realmente necesitan vuestros hijos.

En primer lugar, lo más importante que necesitan es vuestro amor. Los padres sois los “juguetes” de los que los niños no se cansan nunca. Escucharlos, besarlos abrazarlos, acariciarlos jugar con ellos….. Sin amor los niños no pueden crecer ni madurar. Pero no confundáis amor con sensiblería barata; amor no significa consentirlo todo, satisfacer todos los caprichos o dejarse chantajear por sus pataletas. Amar significa también establecer límites, enseñarles a distinguir lo que está bien y lo que no, lo que puede y debe hacerse en cada momento y lo que no se puede consentir. Amar es también corregir cuando sea necesario aunque os duela el alma.

Lo segundo necesario, es que aprendan a respetar las diferencias y las lleguen a considerar una riqueza. Esa es la mejor herencia que podéis dejarles. Enseñarles a respetar a los demás, implica que aprendan a cuidar el trato con los adultos y especialmente con quienes tienen la función de ayudaros en la tarea educativa: Abuelos, catequistas, profesores, etc. Vuestra responsabilidad, sin embargo, no la podéis delegar en nadie. Los padres sois el ejemplo que seguirán vuestros hijos. No tenéis que olvidar, por tanto, que los niños imitan, no obedecen. Enriqueceros vosotros con valores de bondad para enriquecer a vuestros hijos, ello les hará felices. Comprendemos, sin embargo, que no lo tenéis fácil.

Debéis enseñarles que su futuro también depende de ellos mismos y de su esfuerzo. Por eso tenéis la fascinante tarea de educar su voluntad, para que sepan cuáles son sus obligaciones y las cumplan en cada momento, inculcarles que en la vida hay que hacer cosas que, a veces, no nos apetecen ni nos gustan, pero que son necesarias.

No se os olvide, pues es muy importante, de explicarles a vuestros hijos para qué los habéis traído al mundo, qué sentido tienen sus vidas, porque sino, pueden pensar que el sentido de la vida es solamente divertirse, comer y beber y el día de mañana morir, como cualquier criatura de la creación. A nosotros nos orientó una estrella, que nos llevó hasta Belén. Y allí descubrimos al Niño Dios, que desde entonces es el que ha dado sentido a nuestras vidas. Ahora sabemos de dónde venimos, a dónde vamos y cuál es nuestra tarea en el mundo. Que igualmente le descubran como el que orienta sus vidas es el mejor regalo que le podéis dar a vuestros hijos, el esfuerzo más importante en el que debéis aplicaros en vuestra tarea de padres, y, al que deben dirigirse todos los demás esfuerzos que hacéis en la vida.

Atentamente: Gaspar Melchor y Baltasar.

Juguetes

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*